Como ya advierte el Manifiesto Cluetrain en su primera proposición, los mercados son conversaciones. Este manifiesto fue uno de los referentes que adelantaron la filosofía 2.0 que se encuentra actualmente entre nosotros, aquí os dejamos un enlace en pdf. Y es que el nuevo paradigma organizacional exige a las empresas conversar.

Todos sabemos que la irrupción de internet lo ha cambiado todo, los nuevos canales de comunicación exigen de participación e interacción con los clientes o usuarios. La creación de estos entornos de colaboración necesitan de una estrategia de apertura como ya hemos comentado en otras ocasiones. Formar parte una comunidad puede provocar ganar en competitividad real así como afianzar la fidelización de clientes que ven en estos nuevos canales la posibilidad de llegar a las empresas con mayor rapidez.
Las organizaciones deben de entender y saber captar información de los diálogos, lo que ayudará a implementar los sistemas de información y de esta forma se incrementa la inteligencia competitiva organizacional al facilitar la toma de decisiones.

No es fácil, el propiciar una organización horizontal requiere de horizontalidad, articular una empresa desde la flexibilidad y basada en un clima de confianza lo que a su vez favorecerá la innovación gracias a una metodología constructiva. Es importante evitar sentimientos endogámicos y propiciar colaboración.

En muchos casos las empresas no consiguen implantar dichos sistemas , y es que uno de los problemas más comunes es la falta de apoyo de la alta dirección. Desde ahí se debe iniciar e impulsar esta filosofía. Las ventajas de poseer una amplia red de colaboradores son inmensas, como ya dijo Henry Ford “Si sólo hubiera escuchado a mis clientes les hubiese vendido un caballo…”

Podemos concluir que las empresas requieren de un equilibrio interno vs externo con el objetivo de conseguir una eficiencia organizacional que repercuta positivamente en la rentabilidad organizacional.